La planta de Torreón utiliza aguas grises para reducir el impacto sobre los recursos e impulsar la Visión 2030


Si no crees que una sola persona pueda marcar la diferencia en materia de sustentabilidad, es que aún no has escuchado la historia de Nitzia Mendoza. Su idea para contribuir a los objetivos de producción ecológica de Essex Furukawa es solo un ejemplo de cómo «Visión 2030» está definiendo el rumbo del futuro de Magnet Wire y alineando a la empresa con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
A Mendoza, quien en ese entonces era ingeniero de procesos y ahora es gerente de ingeniería en la planta de Torreón (México), se le ocurrió la idea de utilizar las «aguas grises» con fines industriales dentro de la planta.
Las aguas grises, por definición, son las aguas residuales relativamente limpias procedentes de bañeras, lavabos, lavadoras y otros electrodomésticos. Las aguas grises contienen menos patógenos que las aguas residuales domésticas; por lo general, su manejo es más seguro y son más fáciles de tratar y reutilizar para usos no potables, como los procesos de fabricación.
Torreón se encuentra en una zona semidesértica donde la escasez de agua de la red municipal es habitual. El gobierno municipal da prioridad al suministro de agua potable para la población por encima de las necesidades industriales; por ello, es frecuente que se produzcan cortes en el suministro de agua de la red municipal. Esto también se traduce en un costo más elevado del agua potable para quienes desarrollan actividades comerciales.
Gracias a Mendoza, la planta decidió explorar fuentes alternativas para mejorar el uso del agua. Inicialmente, la planta tenía la intención de utilizar agua clarificada (un nivel más purificada que las aguas grises), pero finalmente descubrió que se podía aumentar la cantidad de agua mediante el uso de aguas grises para producir agua de proceso, con el objetivo de reducir costos y, lo que es más importante, mitigar riesgos al garantizar la continuidad de las operaciones en el futuro.
La reutilización de aguas grises ofrece beneficios sustanciales tanto para el subsistema de abastecimiento de agua —al reducir la demanda de agua potable— como para los subsistemas de aguas residuales —al reducir la cantidad de aguas residuales que deben transportarse y tratarse—.
“Fue una iniciativa totalmente única; ninguna otra empresa en la zona de Torreón, ni siquiera en México, estaba pensando en reutilizar las aguas grises con fines industriales”, afirmó Antonio Padilla, gerente de planta de Essex Furukawa. “Sé que ahora hay otras empresas que están utilizando tecnologías similares, pero sin duda fuimos pioneros en este tema”.
Esta iniciativa no solo está ahorrando agua en condiciones casi desérticas, sino que, tras evaluar la reducción de costos, la planta ha podido demostrar una reducción del 30 % en los costos y también ha logrado reducir el consumo de agua en aproximadamente 150 metros cúbicos al día (39 625 galones al día) desde que se puso en práctica esta idea.
Según un informe de las Naciones Unidas, la escasez de agua afectará a 2.7 mil millones de personas para el 2025, lo que significa que 1 de cada 3 personas en el mundo se verá afectada por este problema. La situación es considerablemente peor en Torreón y en otras partes de México.
«Como saben, el agua se está convirtiendo en un recurso natural muy importante que, en algunas zonas del mundo, está empezando a escasear», dijo Padilla. «Todo el mérito de este proyecto se lo lleva Nitzia por haber hecho posible este increíble esfuerzo».
La reducción del uso de recursos naturales es un objetivo a largo plazo para Essex Furukawa. La planta de Torreón está a la vanguardia en materia de conservación del agua.
Todo esto es gracias a una persona que ha marcado la diferencia: Nitzia Mendoza.





